Tienes ganas. Quizás también el bañador comprado desde hace meses. Lo único que te falta es saber por dónde empezar. Si estás pensando en entrenar en Tenerife y el agua te llama, el Centro de Deportes Acuáticos de Tenerife (CDAT) tiene prácticamente todo lo que necesitas bajo un mismo techo —y bajo el agua.
Aquí va la guía práctica para que no tengas excusa para no dar el salto.
El proceso de inscripción en el CDAT no tiene complicación: puedes hacerlo de forma presencial en recepción o directamente desde la web, sin colas ni papeleo innecesario. La cuota de matrícula es de tan solo 10 euros, y a partir de ahí eliges el formato que mejor encaja con tu ritmo de vida: pago mensual, trimestral o anual.
En cuanto a tarifas, hay opciones según lo que busques: acceso exclusivo a la piscina o acceso completo a todos los servicios del centro. Además, existen descuentos para jóvenes, mayores, familias y personas con discapacidad. Para ver todos los detalles actualizados, lo mejor es consultar directamente la página de tarifas del CDAT.
Dos piscinas, dos posibilidades. La estrella es la piscina olímpica de 50 metros, un espacio diseñado tanto para quienes entrenan en serio como para quienes simplemente disfrutan del agua a su ritmo. Junto a ella, la piscina de 25 metros ofrece una alternativa perfecta para sesiones más cortas o para quienes están dando sus primeros pasos.
Más allá del agua, el centro cuenta con vestuarios, duchas, taquillas —recuerda traer tu propio candado— y cafetería. Todo pensado para que la experiencia sea completa antes, durante y después del chapuzón.
Horarios De lunes a viernes el centro abre de 06:00 a 22:00 horas, y los fines de semana de 08:00 a 15:30 horas. Madrugadores y noctámbulos tienen su hueco.
El equipo básico Bañador, gorro y gafas de natación. Sin más. Las gafas en particular son más importantes de lo que parecen: protegen del cloro y mejoran la visibilidad bajo el agua, lo que hace que cada sesión sea mucho más cómoda y efectiva.
Adapta la intensidad a tu momento Si llevas tiempo sin nadar o estás empezando desde cero, no hay prisa. Sesiones cortas y progresivas son mucho más eficaces —y menos frustrantes— que intentar comerse la piscina el primer día. Para los que ya tienen rodaje, las instalaciones del CDAT ofrecen el espacio y las condiciones para entrenar con exigencia real.
La clave está en la constancia La natación es de esos deportes en los que la mejora se nota con el tiempo, no de un día para otro. Marcarte una rutina, establecer pequeñas metas y disfrutar del proceso es la fórmula que funciona. Y si en algún momento necesitas orientación, los entrenadores del centro están ahí para ayudarte a sacar lo mejor de cada largo.
El CDAT no es solo una piscina. Es un espacio donde el deporte acuático se practica en serio, con las condiciones adecuadas y para todo tipo de personas. Solo hace falta animarse a entrar.
¿A qué esperas? El agua ya está lista.